Un codependiente es un individuo que padece una enfermedad similar a cualquier adicción, diferenciada sólo por el hecho de que su droga es un determinado tipo de personas o una persona en particular.
Exactamente igual que cualquier otro síndrome adictivo, el codependiente es portador de una personalidad proclive a las adicciones y puede, llegado el caso, realizar actos casi irracionales para proveerse la droga. Y como sucede con la mayoría de las adicciones, si se viera bruscamente privado de ella podría caer en un cuadro, a veces gravísimo, de abstinencia. La codependencia es el grado superlativo de la dependencia enfermiza. La adicción queda escondida detrás de la valoración amorosa y la conducta dependiente se incrusta en la personalidad como la idea "No puedo vivir sin ti".
Sin ti soy como un perro abandonado en el arcen de la autovía. Soy de los que hacen regalos, aunque no se cuando es tu cumpleaños. Podemos pasar días perfectos saliendo de compras y cocinando juntos. Juro que jamás haré chistes cuando roces la rueda contra la acera mientras aparcas el coche. Si aceptas vivir conmigo limpiaré el water todas las semanas, lo haré con la lengua si me lo pides. Borraré las palabras “tetona” y “cohete del amor” de mi vocabulario. Te idolatraré aunque te llames Mimí y quieras que lo pronuncie “mei-mei”. Solo me tiraré pedos debajo de la manta y solo en las situaciones más apuradas. Iniciaré una dieta de bajo colesterol. No me compraré un descapotable rojo cuando me llegue la crisis de los 40. Tus padres podrán venir a visitarnos todas las semanas, incluso si tu madres es una bruja con B mayúscula. Y no tendrán que ir a una residencia, porque convivirán con nosotros. Confieso que separaré la blanca de la de color. Aprenderé los misterios de la colada con agua fría, y agua caliente. Nunca resoplaré mientras espero a que acabes de maquillarte. Si te gustan los gatos jamás diré que un perro te salvaría de morir ahogada, pero que un gato no. Iré gustosamente a ver películas de chicas contigo como “orgullo y prejuicio”. Juro que me esforzaré en probar platos nuevos como el gambo de pollo. No arrugaré la nariz ante la verdura cuyo sabor hayas disimulado a base de queso rayado. Prometo que siempre diré que si cuando preguntes si tu peinado te queda bien. Le daré un sentido nuevo a eso de acaramelarse. Seré tan considerado que leeré tu horóscopo a diario. Guardaré todas las felicitaciones que me envíes y te escribiré cartas de verdad cuando esté de viaje. Nunca esperaré que sepas donde dejé las llaves de coche y jamás dejaré los calcetines en el suelo. Conmigo encontrarás el tubo de la pasta de dientes siempre tapado. Empezaré a llevar esos mini-tangas si tú quieres. Mi ombligo estará siempre limpio de pelusillas. Quiero besar a fondo tu clítoris, será la experiencia íntima más apasionada que jamás hayas tenido.
Declaro aquí mismo que daría la vida por ti, y si no vienes a mi encuentro sé que una parte de mi morirá sin remedio...
El amor es algo bello que estropeas sin darte cuenta... Te di mi vida entera, mis besos, y ahora te alejas. ¿Qué quieres de mí, qué quieres que yo haga más por ti? Todo el amor que yo tenía te lo di. Qué quieres de mí..
Vete, me has hecho daño. Vete, estás vacía. Vete, lejos de aquí. Vete, con tus mentiras. Vete, me has hecho daño. Vete, lejos de aquí.
Recuerdo aquellos días en que tú por mí vivías. Destruiste ese amor que te dí con ilusión. Confiaba en ti, yo pensaba que era todo para ti.
Y ahora te alejas sin decirme un adios... ¿Qué quieres de mí? Qué quieres de mí...
Y esta voz es más menos como yo, no se asoma mucho al aire para no auyentar al Sol. Y pienso yo en la voz de aquel tenor, la miraba y de oro era. Pues la mía es de madera, la que flota en el cajón de las cuatro notas guarras y el corazón. No puedo cantar más fuerte. Por la ausencia brillan mis agudos, son felpudos donde se limpian las botas tus recuerdos que me azotan. Pues mi voz, cuando me canta al oido, yo la echo enfurecido, pues araña los latidos de mi arteria más macarra,la que mis huevos amarra y me impulsa a cagarme en tó...esta voz...
...no todas, yo trato de ser honesto. Pero por lo general se suele decir lo que ella quiere escuchar para seducirla o yo qué sé... claro, que ella no siempre está por la labor de creérselas... eso es lo chungo, claro. Pero quién no ha mentido alguna vez. ¿verdad? Muchas despedidas están llenas de promesas vanas, yo estoy seguro de que en algunas de ellas vosotros habeis mentido.. que sí, no pasa nada estamos entre amigos, buen rollo. Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra, pero que no tire a dar. Sí porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe. ¿Sabeís qué es lo peor del amor cuando se acaba?, que se acaba. Y aún así nosotros intentamos eludir la culpa y mentimos. Y seguimos mintiendo y somos capaces de ir más allá y decimos "no te preocupes, joe si yo estaré bien", "yo lo que siempre he querido es que tú seas feliz, además el tío con el que te vas, es un tío de puta madre". Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto... es un pringao, jode macho y no van a durar ni dos meses, y más con el carácter que tiene ella. Pero aún así decimos que es un tío que te cagas... o un buen hombre que también jode lo suyo porque no se sabe lo que estás diciendo... ¿buen hombre? ahí hay rintintín ¿verdad?... No digais nunca de mi que soy un buen hombre por favor, decid que soy un troncazo, enrollao, un pringui de la vida... un buen hombre no. Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a tí, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas y lo que es peor, si se reconciliarán de las misma forma. Y te debanas los sesos preguntándonos qué ocurrirá y que pasará y en fin... Pero ya está bien si ella se va, cultivemos el odio, declaremos la guerra, porque, no sé, quizá nos sintamos mejor, aunque yo creo que no, yo creo que como todas las canciones de amor está también está llena de mentiras. Cuando decimos si ella se va, lo que queremos decir es que si te vas, que no sea muy lejos ni por mucho tiempo.
Si ella se va no la perdones. Si te deja cultiva bien tu odio. Nunca seas generoso en olvido, si ella se va. Si te deja no digas adiós o 'Qué vamos a hacerle', no pidas perdón. No repases vuestras fotos y, mirándole a los ojos, regálale eterno tu odio.
Si ella se va no trates nunca de entenderla. Maldice sus pasos. Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación. Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el sol, que el adiós le corte como una cuchilla. No te confundas ella, es la asesina.
Porque cuando ella se va alguien la esperará en la esquina. En otros brazos reirá con otras mentiras, dirá 'Te amo, cuanto tiempo te he estado esperando'. Y te olvidará, todo habrá muerto, y aquel otoño nunca habrá sido vuestro. Para qué mentir, que ella se lleve, aunque dure poco, tu odio para siempre
Ella no está aquí, la verdad es que hace tiempo que se fue. No sé exactamente cuanto pero hace mucho, o al menos eso me lo parece a mí.
La echo de menos, no solo los momentos que pasábamos juntos si no a ella, su presencia...
Aunque no nos vieramos a menudo era lo mismo porque yo sabía que cuando la necesitaba solo tenía que conectarme o llamarla y ella aparecería para ayudarme. Pero ahora no puedo hacer eso porque está muy lejos, allí rodeada de chicos guapos y buenos amigos.
Echo de menos ir al parque, comprar batidos, perder el bus, cogerlo en el último momento, sacar fotos, tirarnos en la hierba, reírnos, mancharnos, comer gominolas, desahogarnos, llegar tarde, llegar temprano, esperar, abrazarte, que me abraces, abrir los brazos y cerrarlos en el último momento, darte un beso, que me lo des, que me llames enanito, que te llame cuchifrita, quejarme, que te quejes, ponerte la cam y hacer el tonto, que me la pongas, decirte cosas sin sentido por el msn, que me mandes a dormir, leer lo que escribes...
La verdad es que echo de menos el simple echo de no verte conectada, de que sean las tres y me digas “me acabo de levantar”, de que sean las 4:30 y me digas “¿¿aun no te has duchado??”
Te diría que te echo de menos una vez más pero creo que quedó claro, aun así lo repetiré.
Te echo de menos, pero no quiero que vuelvas.
Soy el que lleva 27 años sin saber lo que quiere hacer con su vida, sin conocer lo que le gusta, y cuando lo ha conocido no puede tenerlo o no puede mantenerlo.
Tu ex
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Quedas con tu ex tras varios años sin veros.
Compartís confidencias ligeras,
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un viaje a Tailandia,
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su insólita afic...
Mi padre solía compararme con un astro
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Cuando parte de tu trabajo es escribir un blog, escribir el tuyo propio
queda en mi lista de cosas por hacer (que nunca hago). Es como si se te
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Ariadna
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Yo quería volar... y me salieron alas
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