31 de enero de 2011

28 de enero de 2011

¿Quieres que te cuente algo realmente subversivo?

El amor es la locura que se supone debe ser. Pero la gente es algo cínica al respecto. De verdad merece la pena luchar por él, ser valiente, arriesgarlo todo. Y el problema es que si no arriesgas nada, arriesgas todavía más.



- Erica Jong -

24 de enero de 2011

Nunca me gustó ser como el resto de las personas

Y siempre ha sido así, nunca he sido como nadie más. Lo he tenido fácil, siempre fui diferente, nunca me costó ser de otra manera. Pero todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Ser diferente lleva consigo la posibilidad de que nadie entienda cómo me siento muchas veces, qué llevo dentro o por qué huyo, o huía. O aún peor, por qué llevo toda la vida huyendo de absolutamente todo, y de repente, llega un día en el que todo cambia, y en vez de huir, busco. Y en vez de huir, me siento. Y en vez de huir, quiero. Hace ya varios años que de algunas cosas, y de alguna manera, he dejado de huir. Que he luchado, que me he enfrentado a muchas cosas. Y sobre todo, me he enfrentado a muchas palabras.
Siempre he pensado que los grandes cambios están relacionados con grandes personas. Y en mi caso así es. No es que un día me levantara y dejara de huir. Es que aprendí por algo que me enseñó. Esa gran persona que va relacionada con los grandes cambios.
Pero ahora tengo el mismo miedo. El mismo miedo de volver a huir.

20 de enero de 2011

Y algún día...

...te darás cuenta de que lo realmente importante de la vida, es llegar a casa despues de un largo día y tener alguien que te pregunte con una sonrisa "¿Qué tal te ha ido el día?"

10 de enero de 2011

Los motivos para odiarte

Inevitablemente tengo que odiarte. Te culpo de mi soledad, de mi miedo a las personas, de mi desconfianza en general, y de mi despecho...

21 de diciembre de 2010

Y cada noche antes de dormir pensar "He hecho lo mejor que he podido"

5 de noviembre de 2010

Y en el asiento de enfrente...


...un rostro claro de repente, ilumina el vagón...

Esos gestos traen recuerdos de otros paisajes, otros tiempos, en los que una suerte mejor me conoció. No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, aunque esos ojos sin duda son los suyos, más cargados de nostalgia, quizás más oscuros. Pero creo que eres tú y estás casi igual, tan hermosa como entonces, quizás más. Sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad. Ahora que te encuentro, veo que aún arde la llama que encendiste. Nunca, nunca es tarde para nacer de nuevo, para amarte. Debo decirte algo antes de que te bajes de este sucio vagón y quede muerto, mirarte a los ojos, y tal vez recordarte, que antes de rendirnos fuimos eternos.

Me levanto decidido y me acerco a ti, y algo en mi pecho se tensa, se rompe.
-¿Cómo estás? Cuánto tiempo, ¿te acuerdas de mí?

-"Perdone, pero creo que se ha equivocado"-responde una sonrisa tímida

-"Disculpe, señorita, me recuerda tanto a una mujer que conocí hace ya algunos años".

Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento, aburrido vigilo las caras de los viajeros, compañeros en la rutina y en los bostezos.