1 de febrero de 2011

Hablando de cicatrices

Me acuerdo de vez en cuando de ella, aunque tampoco es algo que tenga en mente todo el día. Ahora me he reconciliado con ella, creo que la he cogido cariño. La única cicatriz que tengo me la hice un día yendo en la bicicleta. La rueda delantera reventó cuando bajaba por un camino a unos 75km/h, despues de un rato andando sobre la llanta sin manera de frenar me caí y me clavé uno de los pedales en la pierna dejando 3 marcas de los pinchos antideslizantes del pedal.





Pero las cicatrices que más nos marcan son las que no se pueden ver sobre nuestra piel

31 de enero de 2011

28 de enero de 2011

¿Quieres que te cuente algo realmente subversivo?

El amor es la locura que se supone debe ser. Pero la gente es algo cínica al respecto. De verdad merece la pena luchar por él, ser valiente, arriesgarlo todo. Y el problema es que si no arriesgas nada, arriesgas todavía más.



- Erica Jong -

24 de enero de 2011

Nunca me gustó ser como el resto de las personas

Y siempre ha sido así, nunca he sido como nadie más. Lo he tenido fácil, siempre fui diferente, nunca me costó ser de otra manera. Pero todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Ser diferente lleva consigo la posibilidad de que nadie entienda cómo me siento muchas veces, qué llevo dentro o por qué huyo, o huía. O aún peor, por qué llevo toda la vida huyendo de absolutamente todo, y de repente, llega un día en el que todo cambia, y en vez de huir, busco. Y en vez de huir, me siento. Y en vez de huir, quiero. Hace ya varios años que de algunas cosas, y de alguna manera, he dejado de huir. Que he luchado, que me he enfrentado a muchas cosas. Y sobre todo, me he enfrentado a muchas palabras.
Siempre he pensado que los grandes cambios están relacionados con grandes personas. Y en mi caso así es. No es que un día me levantara y dejara de huir. Es que aprendí por algo que me enseñó. Esa gran persona que va relacionada con los grandes cambios.
Pero ahora tengo el mismo miedo. El mismo miedo de volver a huir.

20 de enero de 2011

Y algún día...

...te darás cuenta de que lo realmente importante de la vida, es llegar a casa despues de un largo día y tener alguien que te pregunte con una sonrisa "¿Qué tal te ha ido el día?"

10 de enero de 2011

Los motivos para odiarte

Inevitablemente tengo que odiarte. Te culpo de mi soledad, de mi miedo a las personas, de mi desconfianza en general, y de mi despecho...

21 de diciembre de 2010

Y cada noche antes de dormir pensar "He hecho lo mejor que he podido"